Fallo contra Google por monopolio en motores de búsqueda

Fallo contra Google por monopolio en motores de búsqueda

La Corte de Distrito de Columbia de EE. UU. emitió una sentencia en contra de Google tras un exhaustivo proceso judicial que inició en 2020. En su fallo, la corte concluyó que Google ha violado la Sección 2 de la Ley Sherman (Sherman Anti-Trust Act) al mantener ilegalmente su poder monopólico en dos mercados clave: servicios de búsqueda general y publicidad de texto.

El fallo analiza los acuerdos de distribución exclusivos de Google con Apple, Mozilla, Samsung y operadores de redes inalámbricas como AT&T, Verizon y T-Mobile. Estos acuerdos, han asegurado que Google sea el motor de búsqueda predeterminado en los dispositivos electrónicos o bien, la preinstalación de un conjunto de aplicaciones de Google en los dispositivos. 

Los acuerdos generaron los siguientes efectos anticompetitivos: 

Mercado de servicios de búsqueda general

  • Cierre del mercado (Market Foreclosure): El 50% de todas las consultas de búsqueda en EE. UU. se realizan a través de los puntos de acceso por defecto cubiertos por los acuerdos. Esto limita significativamente las oportunidades de otros competidores para entrar o permanecer en el mercado.
  • Negación de escala de los competidores: Se niega a los competidores de Google el acceso al volumen de consultas de usuarios y datos que requieren para construir, mejorar y mantener eficazmente un motor de búsqueda. Google ha utilizado su vasta escala para mejorar su producto de búsqueda y monetización publicitaria, mientras que los rivales han permanecido en una desventaja competitiva persistente. Este efecto crea un círculo vicioso para los competidores y refuerza el monopolio de Google. 
  • Reducción de incentivos de competidores para invertir e innovar.

Mercado de publicidad de texto en los resultados de búsqueda general:

  • Cierre sustancial del mercado: Los acuerdos de Google cierran el 45% del mercado de publicidad de texto de búsqueda, medido por el gasto en publicidad. 
  • Precios no competitivos por los anuncios: La compañía ha utilizado “mecanismos de precios” o “perillas de precios” (como el “squashing,” el “format pricing” y el “randomized generalized second-price auction” o rGSP) para aumentar estratégicamente los precios de los anuncios de texto, con el objetivo principal de impulsar sus ingresos sin que conlleve una mejora proporcional en la calidad de los anuncios para los anunciantes.
  • Menor calidad del producto: Google ha disminuido la calidad de sus anuncios de texto al reducir la información disponible para los anunciantes en los informes de consultas de búsqueda y al flexibilizar la coincidencia de palabras clave sin permitir a los anunciantes optar por no participar. Esto ha limitado la capacidad de los anunciantes para adaptar sus estrategias y controlar mejor sus subastas.
  • Limitación de los ingresos de los competidores: Los competidores de Google se ven limitados en su capacidad para obtener ingresos publicitarios debido a su menor volumen de usuarios, lo que a su vez restringe su capacidad para reinvertir en mejoras de calidad.

Conclusión

Los acuerdos de Google cierran una parte sustancial del mercado de servicios de búsqueda general y publicidad de texto, privan a los competidores de la escala necesaria para competir eficazmente y reducen los incentivos para invertir e innovar en el campo de la búsqueda.

La corte federal también impuso restricciones a los pagos que Google utiliza para asegurar que su motor de búsqueda obtenga una ubicación privilegiada en los navegadores web y en los teléfonos inteligentes. Pero no llegó a prohibir esos pagos por completo y no concedió la solicitud del gobierno de que se obligara a Google a vender su navegador web “Chrome”.

Esta resolución tendrá una efectividad de seis años, pero Google aún puede apelarla.

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Experto en temas jurídicos, con más de 40 años de experiencia. Es socio director de PDEA Abogados, despacho especializado en derecho fiscal y administrativo en la Ciudad de México.