29
Ago
2012
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CNDH y “Manoseo” en Aeropuertos

¿Cuántos de nosotros, al abordar aviones en los distintos aeropuertos del país, al ser revisados hemos sufrido el acoso y la arbitrariedad por parte no sólo de las autoridades que ahí operan, sino de las propias líneas aéreas y del personal de empresas privadas? En definitiva, no hay un respeto al pasajero, tanto en lo que corresponde a su integridad física como a la intimidad de su equipaje.

Paradójicamente, todos los pasajeros pagamos un derecho para que se lleven a cabo tales revisiones, bajo justificaciones de seguridad nacional e internacional; de ahí que aceptemos que las mismas se lleven a cabo. Sin embargo, tales verificaciones físicas deben respetar el marco constitucional que impide la vejación en nuestra persona (a veces llega a tocamientos físicos) y en la intrusión irrespetuosa a nuestras pertenencias. Lo crítico es que no existe un sistema legal que regule y acote la actuación de las autoridades, de las líneas aéreas y de las demás personas que intervienen en el tema de seguridad aeroportuaria en México. Si acaso, lo que hay son simples circulares que pretenden regular la materia, que en términos constitucionales son insuficientes e inapropiadas para estos efectos, pues esa materia, en la medida que restringe y acota derechos humanos de los pasajeros, sólo puede reglamentarse por el Congreso de la Unión. La omisión legislativa es clara. El contexto legal es inexistente; no hay regla alguna. Es cierto que hay señalizaciones de los materiales que no pueden portarse, pero resulta desconcertante ver que en la mayoría de los aeropuertos la verificación incluye el manoseo de nuestro equipaje, sin regla, recato o límite alguno. Un mundo al revés.

Ante ello, la Comisión Nacional de Derechos Humanos [CNDH], en comunicado de prensa del día 26 de los corrientes, dio a conocer que ha iniciado una investigación de oficio ante los abusos que comete la Policía Federal [PF] al efectuar revisiones e interrogatorios a pasajeros en diversos aeropuertos del país, actuando totalmente al margen de la ley, ya que no tiene facultades para hacerlo y violentando gravemente las garantías de los pasajeros. El propio organismo señaló que es preocupante la actuación de los elementos de la PF asignados a la seguridad de las terminales aéreas, y que ha recibido múltiples quejas por parte de pasajeros y usuarios. Nada nuevo que no hayamos sufrido la mayoría de quienes usamos ese medio de transporte.

La CNDH, por primera vez, se muestra preocupada ante “[…] el hecho de que elementos de Policía Federal, al margen de la ley, sometan a los pasajeros a interrogatorios, los obliguen a despojarse de sus pertenencias: carteras, bolsos de mano y en algunos casos hasta de sus prótesis, y les practiquen revisiones físicas a través de tocamientos, en menoscabo de su dignidad personal.” La Comisión advierte que a pesar de la gravedad de los sucesos, “Es importante señalar que no se trata de hechos aislados, sino de una conducta reiterada que ha derivado en excesivas revisiones a los viajeros, en menoscabo de sus derechos a la legalidad, a la seguridad jurídica, a la integridad y seguridad personal, a la intimidad, al honor y al trato digno.” También apunta que “[…] dará seguimiento puntual a los acontecimientos, ejercerá sus atribuciones legales para garantizar el pleno respeto a los derechos humanos de los pasajeros en los aeropuertos y, una vez agotada la investigación, emitirá la determinación que proceda conforme a derecho”.

Jurídicamente, lo deseable es que éste sea el primer paso de muchos para forzar la emisión de una regulación de todo tipo de verificaciones  en los aeropuertos. Es lo menos a que podemos aspirar para vivir realmente en un estado democrático de Derecho.